Taxco, con su encanto tan particular, es uno de pueblos más bonitos del estado de Guerrero. Si llegas a él por carretera, cuando te acercas, ves el pueblo derramándose por la montaña, con sus casas blancas de techos rojos, como sacados de otra época. Y una vez que llegas a él, te sumerges en un pueblo de calles angostas empedradas, con unas vistas espectaculares y una esencia que gira en torno a la artesanía de la plata.
Si estás pensando en visitar Taxco de Alarcón (o simplemente Taxco) y descubrirlo a fondo, no te pierdas esta guía, donde te contaremos todo lo que no te puedes perder.
Un poco de historia de Taxco
Desde tiempos prehispánicos, Taxco fue una zona minera importante, pero su época dorada llegó en el virreinato. La plata marcó su destino: convirtió a este rincón montañoso en un centro económico y cultural de gran peso. En el siglo XVIII se construyó la Parroquia de Santa Prisca, que sirvió como símbolo del auge económico de la región. Su arquitectura barroca, financiada por el minero catalán José de la Borda, aún está presente en todo el pueblo.
En el siglo XX, el diseñador estadounidense William Spratling revitalizó la tradición platera. Estableció talleres y se rescataron antiguas técnicas de trabajar la plata que colocaron a Taxco en el mapa del diseño artesanal a nivel mundial.
Cómo llegar a Taxco
Desde Ciudad de México, el trayecto por carretera toma aproximadamente tres horas. Lo más habitual es ir por la Autopista del Sol (95D), desviándote hacia Taxco en la salida señalizada. Aunque durante gran parte del viaje las vistas no son gran cosa, conforme te acercas, el paisaje se va transformando el paisaje hasta que aparecen, encaramadas en la montaña, las casas blancas que anuncian tu llegada.
También puedes tomar un autobús desde la Terminal del Sur (Taxqueña) en CDMX. Empresas como Costa Line ofrecen rutas directas con horarios frecuentes.
Si te decides por ir en coche, ten en cuenta que has de dejarlo al llegar a Taxco, porque es un pueblo hecho para recorrer a pie.
Lugares que ver en Taxco

Encontrarás el encanto de Taxco paseando por sus calles, parándote a ver el trabajo de artesanos de la playa y disfrutando de las cosas sencillas y pequeñas. Aún así, hay algunos lugares que no te debes perder:
Parroquia de Santa Prisca
Santa Prisca es el corazón espiritual y su imagen más icónica. Esta iglesia data del siglo XVIII. Su fachada de cantera rosa y sus torres elevadas son uno de los exponentes del barroco en México.Su deslumbrante interior cuenta con retablos en hoja de oro, esculturas religiosas y cientos de detalles donde perderte con la vista. La iglesia es omnipresente en e pueblo ya que casi la puedes ver desde cualquier callejuela.
Plaza Borda
Justo frente a Santa Prisca, la Plaza Borda es el punto donde se mezcla la vida local con el turismo. Cafés en los portales, música en vivo, puestos de nieve artesanal y joyeros mostrando sus piezas hacen que el lugar esté en constante movimiento. Sentarse en una banca aquí al atardecer y ver pasar la vida mientras suena la campana es uno de esos pequeños grandes placeres que ofrece Taxco.
Mirador del Cristo Monumental
El Cristo Monumental está en el cerro de Atachi y ofrece una de las mejores vistas del pueblo. La subida puede ser un poco dura, pero vale la pena el esfuerzo.. Desde ahí puedes ver toda la inmensidad del paisaje y entender por que lo llaman el “pueblo colgado de la montaña”.
Teleférico de Montetaxco
El teleférico conecta el centro con el hotel Montetaxco en lo alto del cerro. El recorrido es corto pero vale la pena: ver cómo el pueblo se despliega bajo tus pies mientras el sol cae entre los cerros es una experiencia que no se olvida. No hace falta que estés alojado en el hotel para poder subir. Desde arriba puedes tomarte una bebida mientras disfrutas de las vistas o simplemente tomar las mejores fotos del viaje.
Qué hacer en Taxco

La historia de Taxco siempre ha crecido en torno a la industria de la plata, por eso muchas de sus actividades giran en torno a este material. Sin embargo, Taxco no es solo plata y hay muchas más cosas que se pueden hacer.
Visitar minas coloniales
Puedes sumergirte en la historia minera de Taxco, visitando una de sus minas. Algunos hoteles tienen acceso directo a túneles coloniales y hay recorridos guiados donde se explican las técnicas antiguas de extracción de plata. Entrar en estas galerías te conecta con el pasado y te da contexto para entender el resto del pueblo.
Conocer talleres de platería
Una de las cosas más enriquecedoras que puedes hacer es visitar un taller platero. Muchos artesanos te reciben con gusto, te muestran sus herramientas y te explican cómo transforman la plata en piezas únicas. No hay dos iguales. Comprar aquí es llevarte algo hecho a mano, con historia y totalmente artesanal.
Explorar museos
En Taxto puedes visitar varios museos con mucho encanto.
- Museo William Spratling: diseño, cultura y piezas prehispánicas reunidas por el hombre que modernizó la platería taxqueña.
- Casa Borda: centro cultural con exposiciones, recitales y talleres.
- Casa Humboldt y Museo de Arte Virreinal: espacios que muestran la riqueza colonial de Taxco desde su arquitectura y arte sacro.
Callejones del centro histórico
Perderse por las calles de Taxco es una obligación. No uses mapa: deja que las escaleras, las curvas y los callejones te guíen. A cada paso aparece una vista de postal, un balcón lleno de flores o un taller escondido. Uno de los callejones más bonitos es el que se encuentra entre Palma y Guillermo Spratling, es poco turístico pero con mucho encanto.
Vivir la Semana Santa
La Semana Santa en Taxco es un gran acontecimiento. Las procesiones, la solemnidad, las calles cubiertas de aserrín y los penitentes en silencio total forman una escena impactante. No se parece a nada en el país. Se trata de una experiencia espiritual y cultural muy arraigada en el pueblo.
Visitas desde Taxco
Si quieres completar tu visita a Taxco con una excursión por la naturaleza, hay un par de lugares que no te puedes perder.
Pozas Azules de Atzala
Situadas a solo 20 minutos del centro , las Pozas Azules de Atzala son un pequeño paraíso. Se trata de un conjunto de albercas naturales formadas por un arroyo de montaña que cae en pequeñas cascadas y se acumula en ollas. El agua fría, transparente y con tonos turquesa te invita a nadar o simplemente sentarte a disfrutar del entorno natural. Es perfecto para un medio día de desconexión total.
Grutas de Cacahuamilpa
Uno de los sistemas de cuevas más grandes del mundo está a menos de una hora de Taxco. Las Grutas de Cacahuamilpa son un espectáculo natural con salas gigantescas, estalactitas y estalagmitas formadas a lo largo de miles de años. Se recorren con guía y su visita dura aproximadamente dos horas. Es una gran opción para quienes buscan aventura.
Dónde hospedarse en Taxco
Taxco tiene un montón de opciones para hospedarte, dependiendo de lo que te guste y de cuánto quieras gastar.
Quedarte en el centro es súper práctico: todo está cerca y puedes recorrer las calles empedradas sin preocuparte por el coche. Hay desde hostales con mucha onda hasta hoteles boutique con balcones que dan justo a la iglesia de Santa Prisca.
Ahora, si lo tuyo es algo más tranquilo, también hay posadas en la ladera del cerro. Ahí el ambiente es más relajado y despertarte con esas vistas al amanecer es una joya.
Si quieres algo realmente especial, el hotel Montetaxco es toda una experiencia. Está conectado por teleférico y tiene una vista espectacular. Ideal si buscas comodidad pero también algo distinto. Eso sí, si planeas ir en Semana Santa o en vacaciones largas, más vale que reserves con tiempo porque se llena rapidísimo.
¿Es seguro viajar a Taxco?
Aunque el estado de Guerrero no se considera seguro y no se recomienda mucho viajar a él, Taxco sí es un destino, en general, seguro. La presencia de turismo constante ayuda a que el ambiente sea tranquilo, especialmente en el centro.
Aún así, como en cualquier lugar, es importante aplicar sentido común: evita zonas solitarias de noche, utiliza taxis o transportes confiables y cuida tus pertenencias en lugares concurridos. Para excursiones a las pozas o grutas, lo mejor es ir temprano y regresar con luz del día.
Mejor época para viajar a Taxco
De noviembre a abril el clima es seco, ideal para evitar lluvias inesperadas. Las temperaturas son templadas durante el día y frescas por la noche. La Semana Santa es el evento más grande del año, pero también el más concurrido.
De mayo a octubre es temporada de lluvias; sin embargo, eso también llena de verde el paisaje y ofrece atardeceres espectaculares.
Si vas en fechas festivas o fines de semana largos, reserva todo con antelación. Entre semana encontrarás un ritmo más local y menos aglomeraciones.
Consejos para viajar a Taxco
- Lleva calzado cómodo con buena suela: las calles son empedradas y con pendientes.
- No intentes manejar por el centro: es mejor dejar el auto en un estacionamiento y caminar.
- Si compras plata, asegúrate de que sea .925 y, si puedes, compra directamente del taller.
- Si vas a las Pozas Azules o a las Grutas, lleva traje de baño, toalla, agua y algo para picar.
- Aprovecha la mañana para recorrer los callejones con menos turistas.
- Si puedes, quédate al menos dos noches: Taxco se disfruta mejor sin prisa.
Ir a Taxco es meterte en una experiencia que se siente más que se planea. Es deambular sin mapa, tropezarte con un taller donde el artesano te saluda con las manos llenas de plata y alma, o con una esquina que te regala una vista tan absurda de bonita que se te olvida lo que ibas buscando. Es andar subiendo y bajando como si las piernas también estuvieran explorando, sin prisa, sin destino.
Y lo mejor es que Taxco no te exige nada. Al contrario, te baja las revoluciones, te saca de ese modo automático y te hace ver, de verdad ver, los detalles: el portón tallado, la risa de la señora que vende pan, la sombra fresca de una bugambilia.
¿Quieres un lugar que junte cerros, arte, tradición, aire puro y ese algo que no se puede explicar? Taxco está ahí, esperándote. Y te advierto: una vez que vas, no se te sale del corazón tan fácil. Algo se te queda pegado… y tarde o temprano, te hace volver.