México no solo es famoso por sus playas, su gastronomía y sus pueblos mágicos; también es un paraíso oculto para quienes buscan disfrutar de un cielo estrellado que quite el aliento. El astroturismo, esa forma de viajar que gira en torno a la observación del firmamento, está creciendo a pasos agigantados en el país. Lo descubrí en carne propia después de recorrer varios destinos donde el cielo nocturno se convierte en el protagonista absoluto del viaje.
Qué es y por qué está tan de moda el astroturismo en México
El astroturismo —o turismo astronómico— es una forma de viajar donde el objetivo principal es admirar el cielo, lejos de la contaminación lumínica de las ciudades. Puede ser tan simple como una noche bajo las estrellas o tan especializado como visitar observatorios profesionales y participar en eventos astronómicos. En muchísimos casos, esta afición va acompañada de la fotografía para capturar escenas únicas en el firmamento.
En los últimos años ha ganado popularidad porque combina lo mejor de dos mundos: naturaleza y ciencia. Además, tiene un componente emocional muy fuerte. Observar el cielo nocturno en completo silencio, rodeado de paisajes vírgenes, tiene algo mágico. Te hace sentir pequeño, conectado, y profundamente presente. En México, esta práctica está creciendo con fuerza, especialmente en lugares que conservan su pureza ambiental.
Si tenemos en cuenta la fuerte relación que tenían las culturas prehispánicas con el cielo y las estrellas, se diría que esta debería ser una práctica natural de los mexicanos. Aunque no es algo normalizado, es una práctica que cada vez gana más fuerza. Además, es algo que se puede integrar perfectamente en otro tipo de viaje.
México: un país donde los cielos cuentan historias
México tiene un tesoro poco explotado cuando se trata de astroturismo: su inmensa variedad de paisajes y la cantidad de rincones donde la no hay contaminación lumínica. Puedes pasar la noche bajo un cielo estrellado en la cima de un volcán cubierto de nieve, perderte en la inmensidad de un desierto silencioso o dejarte envolver por la calma de un bosque espeso. Y lo mejor es que cada lugar le imprime su propia personalidad a la experiencia.
Y hay un detalle que no se puede ignorar: muchas comunidades originarias de México siempre han tenido una relación muy real con el cielo. No es algo decorativo ni romántico, es parte de cómo entienden el mundo. Caminar por esos territorios con el cielo limpio encima es, de algún modo, asomarte a una forma de pensar que no gira en torno a relojes ni calendarios modernos, sino a ciclos que se miran, se sienten y se respetan. Ahí es donde el viaje cambia: ya no es solo mirar estrellas, es tratar de entender por qué importan.

Los mejores destinos para practicar astroturismo en México
Parque Nacional San Pedro Mártir, Baja California
Este parque tiene algo muy especial: su altura y ubicación le regalan uno de los cielos más limpios del hemisferio norte. Además, el acceso está bien controlado y, al ser una zona protegida, el ambiente se mantiene casi intacto, sin basura visual ni ruido de ciudad. Es el tipo de lugar perfecto para quienes quieren algo más que solo ver estrellas —aquí se juntan naturaleza, ciencia y un toque de aventura.
Ir al Parque Nacional San Pedro Mártir es meterte en un mundo completamente distinto. Está lejos de todo, es silencioso, rodeado de pinos enormes y con la sombra del Picacho del Diablo dominando el paisaje. Es la montaña más alta de Baja California, y vaya que impone. Ahí mismo puedes visitar el Observatorio Astronómico Nacional, un sitio que no solo se ve impresionante, también te deja echar un vistazo al trabajo científico que se hace con los telescopios. Desde la terraza del observatorio, las vistas son brutales. La noche que fui, el cielo estaba tan despejado que terminé viendo constelaciones que ni sabía que existían. Y si eres de los que disfrutan explorando, el parque también tiene rutas para caminar, andar en bici y perderte un buen rato entre árboles y silencio.
Parque Nacional El Chico, Hidalgo
Este destino es ideal para quienes quieren probar el astroturismo sin tener que hacer un viaje demasiado largo. Está a un paso de Pachuca y bastante cerca de la Ciudad de México, pero sorprende lo claro que se ve el cielo por las noches. Lo bueno es que todo está bien pensado: hay cabañas cómodas, zonas para acampar y senderos señalizados, lo que lo hace perfecto si vas con familia, con tu pareja o con amigos y no quieres complicarte demasiado.
En el Parque Nacional El Chico, la idea es tomártelo con calma. Puedes quedarte en una cabaña ecológica en medio del bosque, sin prisas, escuchando el viento entre los árboles. Y aunque estés relativamente cerca de la ciudad, la falta de luces artificiales hace que mirar las estrellas desde ahí sea toda una sorpresa, incluso si solo llevas un telescopio sencillo o binoculares. Caminar por los senderos en la tarde tiene su encanto, pero lo que de verdad no se olvida es acostarte por la noche, mirar hacia arriba y sentir que el cielo se te viene encima.
Wirikuta, San Luis Potosí
Este sitio, sagrado para los wixárikas, no es solo un buen punto para ver estrellas… es algo que se siente distinto desde que llegas. Hay una energía densa, tranquila, como si el paisaje mismo te pidiera respeto. El desierto aquí no perdona ni se disfraza: es inmenso, silencioso y completamente oscuro por la noche, lo que te deja con el cielo tal como es, sin filtros. Y cuando entiendes lo que este lugar significa para quienes lo han habitado desde hace siglos, la experiencia pega distinto. No es solo mirar hacia arriba, es conectar con algo mucho más grande.
El desierto lo cambia todo. Caminar ahí, bajo ese cielo inmenso, sin ruido, sin luces, te saca de tu rutina de un jalón. Y si decides acampar, la cosa sube de nivel: no hay distracciones, solo tú, el frío seco de la noche y un cielo tan claro que abruma. Pero lo que de verdad hace especial este lugar es cómo los huicholes leen ese cielo. Su relación con la naturaleza y los astros no es simbólica, es real, cotidiana, viva. Escuchar sus historias mientras ves las mismas estrellas que ellos han observado por generaciones es algo que no se olvida fácil.
Nevado de Toluca
El Nevado de Toluca es un destino que combina la observación astronómica con la aventura. La subida al volcán es un desafío físico, pero la vista desde la cima es impresionante. Puedes explorar los cráteres gemelos y caminar entre la nieve en invierno. Aunque no es tan conocido por el astroturismo como otros lugares, la tranquilidad del entorno y la falta de contaminación lumínica hacen que sea un buen lugar para disfrutar del cielo nocturno.
Llegar a este parque nacional no es tan fácil como a otros , pero la recompensa vale cada kilómetro. Los paisajes son brutales, de esos que te obligan a parar y guardar silencio. Quedarte a dormir ahí, ya sea en una cabaña rústica o con tienda de campaña, es otra historia: el cielo se abre como un domo inmenso y despejado, dejando ver cada estrella con una nitidez que no se encuentra en cualquier parte. Es un plan ideal si lo tuyo es sudar en el día y quedarte quieto en la noche, contemplando todo lo que allá arriba no suele notarse desde la ciudad.

Otros destinos estelares en México
Además de los lugares que visité, hay muchos más rincones mexicanos que se están posicionando como favoritos para el astroturismo:
- En Sonora, la Reserva del Pinacate y el Gran Desierto de Altar ofrecen cielos despejados y paisajes volcánicos que parecen sacados de otro planeta.
- En Morelos, Xochicalco es un sitio arqueológico donde la astronomía jugó un papel clave en la cultura prehispánica.
- El Parque Nacional Izta-Popo y el Pico de Orizaba también son excelentes opciones para quienes buscan altitud, aire puro y cielos estrellados.
Durante eventos astronómicos como eclipses o lluvias de meteoritos, estados como Durango, Sinaloa y Chihuahua han sido puntos clave de observación, atrayendo a miles de visitantes de todo el mundo.
Consejos para una experiencia de astroturismo en México
Si estás planeando una escapada para ver las estrellas, aquí van algunos consejos prácticos que me han funcionado:
- Planea tu salida en luna nueva para que el cielo esté completamente oscuro.
- Lleva ropa abrigada, incluso si el destino es un desierto. Las temperaturas pueden bajar drásticamente por la noche.
- Evita usar linternas de luz blanca o revisar el celular a cada rato. La luz artificial daña la adaptación de tus ojos a la oscuridad. Usa luz roja si necesitas moverte en la noche.
- Descarga alguna aplicación de astronomía que te permita identificar constelaciones, planetas y eventos astronómicos en tiempo real.
- Sé respetuoso con el entorno. No dejes basura, ni hagas fogatas fuera de las zonas permitidas.
- Si estás en un sitio sagrado o culturalmente sensible, infórmate y actúa con respeto.
Astroturismo en México, una experiencia que transforma
El astroturismo en México no es solo una moda. Es una forma de reconectar con el cielo, con la tierra y con uno mismo. Cada lugar tiene su propia magia, y lo mejor es que no necesitas ser un experto en astronomía para disfrutarlo.
Desde las montañas de Baja California hasta los desiertos sagrados de San Luis Potosí, he descubierto que mirar las estrellas en estos paisajes únicos es una experiencia que cambia la forma en que vemos el mundo… y el universo.
Si no has disfrutado nunca de esta experiencia, no tardes en preparar un abrigo, un termo con café y escucha a la noche, hasta que los cielos te hablen.