Cuando imagino unas vacaciones perfectas —con playas que se pierden en el horizonte, atardeceres que parecen pintados a mano y una atención queme haga sentir como en casa— me resulta inevitable pensar en Los Cabos.Este paraíso en el Pacífico mexicano no solo brilla por sus paisajes, si no también por sus resorts todo incluido, que han llevado la experiencia de hospedarse a otro nivel.
Y no, no estamos hablando del típico paquete de buffet eterno y bebidas genéricas. En Los Cabos, el “todo incluido” se transforma en suites con vistas espectaculares al océano, restaurantes de chefs reconocidos, spas que parecen sacados de un sueño y un servicio de lujo. Da igual si vas con tu pareja en plan romántico, con tus amigas a desconectarse del mundo o con la familia completa; hay opciones que se ajustan a lo que traigas en mente y en la cartera. Porque sí, hay lugares que son puro lujo, pero también otros más accesibles que no escatiman en calidad ni en detalles.
Así que si andas planeando una escapada que realmente valga la pena, quédate por aquí te voy a contar cuáles son los 10 mejores hoteles todo incluido en Los Cabos.
¿Qué son y dónde están Los Cabos?
Los Cabos es un lugar que te cambia el chip según llegas.Está en el extremo de Baja California Sur, justo donde el desierto se topa con el mar, y la mezcla es simplemente brutal. La zona se divide en dos partes bien marcadas, cada una con su propia personalidad:
Cabo San Lucas es el alma fiestera del lugar. Destaca por su vida nocturna, sus playas espectaculares y el icónico Arco de Cabo San Lucas que sale en todas las postales. Es el punto al que van quienes quieren acción, sol, y que no les molesta que la noche se alargue un poquito.
San José del Cabo, en cambio, es puro relax. Tiene un rollo más tranquilo, calles empedradas, plazas con músicos, tienditas de arte local… como para tomarte un café y ver pasar la vida sin prisas. Ideal para desconectar del resto del mundo.
Entre ambos cabos corre un tramo de carretera que es una joya: el corredor turístico. Son unos 30 kilómetros repletos de hoteles que parecen sacados de catálogo, campos de golf de locura y playas que te dejan sin palabras. Todo con ese sol que casi nunca falla y un clima seco que se agradece.
Cuando alguien dice “Los Cabos”, en realidad está hablando de este combo explosivo. Un lugar donde puedes tener fiesta y silencio, lujo y sencillez, según lo que andes buscando. Por eso se ha vuelto uno de los destinos favoritos para escapadas de pareja, viajes familiares o para quienes quieren echarse un descanso con estilo, sin complicarse la vida.
Top 10 mejores hoteles todo incluido en Los Cabos
Garza Blanca Resort & Spa Los Cabos

Garza Blanca Los Cabos es un resort de lujo extraordinario.Desde que entras, sabes que estás en otro nivel.Este hotel, parte del grupo Tafer Hotels & Resorts, se ha ganado su lugar entre los grandes de la zona, y con justa razón.Tiene un diseño moderno que se siente elegante sin ser pretencioso, una oferta gastronómica que sorprende en cada plato y un nivel de atención que te hace sentir mimado en cada detalle.Todo está pensado para ofrecerte todo lo que quieras y no tengas que preocuparte por nada.
Sus habitaciones son un verdadero lujo: todas con terrazas privadas, algunas con hamacas, otras con tinas exteriores, y todas con detalles que marcan la diferencia—desde sábanas de algodón egipcio hasta amenidades de baño de marca premium. El minibar está incluido en el precio, lo que invita a tomarse algo mientras se disfruta de las vistas del mar en sus terrazas.
En cuanto a gastronomía, Garza Blanca se luce con siete restaurantes que van desde cocina asiática de autor hasta alta cocina mexicana, pasando por opciones mediterráneas y mariscos fresquísimos. Uno de los favoritos de muchos huéspedes es Hiroshi, un restaurante de fusión japonesa donde cada platillo parece una obra de arte.
Uno de los lugares más instagrameables y relajantes del resort es su rooftop con piscina infinita solo para adultos. Desde ahí puedes ver el atardecer caer sobre el Mar de Cortés mientras disfrutas de un cóctel artesanal en completa tranquilidad.
Otro gran punto a favor es que la playa frente al hotel es una de las pocas en Los Cabos donde se puede nadar con seguridad, algo bastante inusual en la zona, donde muchas playas están cerradas por el fuerte oleaje.
También cuenta con un spa y un circuito de hidroterapia que complementa perfectamente la experiencia de descanso total. Y si viajas en familia, hay un kids club muy completo con actividades para todas las edades.
Grand Velas Los Cabos

Grand Velas Los Cabos es, sin exagerar, uno de esos lugares que redefinen lo que entendemos por lujo en un hotel todo incluido. Desde el momento en que entras, sabes que no estás en un resort común. El diseño arquitectónico es impresionante: líneas modernas, espacios amplios, arte contemporáneo por todos lados y una sensación constante de exclusividad.
Una de las cosas que más impresiona es el tamaño y la calidad de las suites. Son enormes, con terrazas privadas que tienen vista directa al mar, salas de estar cómodas y baños que bien podrían estar en una casa de revista. Te reciben con mezcal, vino y snacks gourmet en la habitación, y desde ahí empieza una experiencia pensada en cada detalle. Cuentan con mayordomo personalizado, que te ayuda con todo desde reservas en los restaurantes hasta sorpresas románticas si vas en pareja.
La gastronomía es probablemente uno de los puntos más altos de este resort. Hay restaurantes de cocina internacional, francesa, asiática, mediterránea y mexicana, todos a nivel de alta cocina. El restaurante Cocina de Autor, por ejemplo, ofrece un menú de degustación que puede incluir hasta diez platos, cada uno cuidadosamente maridado con vinos o cocteles.
Las albercas están impecables y distribuidas para distintos tipos de viajero: hay zonas solo para adultos y otras pensadas para familias. El personal está siempre pendiente de ti, ya sea para ofrecerte un trago, una toalla fría o simplemente saber si necesitas algo más.
Para consentirte de verdad, cuenta con el spa del Grand Velas. Es, sin exagerar, uno de los más impresionantes de todo Los Cabos. Tiene un circuito de hidroterapia que parece infinito, y los tratamientos… bueno, hay de todo: desde masajes con piedras calientes que te dejan flotando, hasta envolturas con ingredientes como cacao, agave o perlas marinas, que te hacen sentir parte del paisaje.
Eso sí, hay que decirlo: Grand Velas no es precisamente barato, ni lo pretende. No está diseñado para ajustarse a todos los presupuestos, porque lo suyo es ofrecer lujo total, sin filtros ni recortes. Cada rincón está pensado para que todo salga perfecto. Si estás celebrando algo especial o simplemente quieres darte un capricho sin preocuparte por nada, este lugar es una apuesta segura.
Hyatt Ziva Los Cabos

El Hyatt Ziva Los Cabos es un hotel que entiende perfecto cómo es viajar en familia o en grupo sin volverse loco. Desde que llegas, el ambiente te abraza: todo se siente relajado, bien pensado y con ese toque cálido que hace la diferencia cuando traes a los niños, los suegros, la pareja y hasta al primo que siempre se apunta.
El complejo es enorme, pero está tan bien armado no parecer caótico. Hay zonas donde los adultos pueden desconectar, áreas para los niños donde se la pasan bomba y espacios donde todos conviven sin pisarse los talones. Las habitaciones, además de cómodas, tienen justo lo que uno necesita después de estar bajo el sol todo el día. Algunas dan directamente a la alberca o tienen vista al mar.
El día se te va volando entre actividades. Puedes meterte a una clase de cocina, hacer yoga al aire libre, ver un show en la noche o terminar bailando en alguna de las fiestas temáticas. Los más chicos se olvidan de ti en el kids club —y tú feliz. Mientras ellos juegan, tú te tomas un trago en la alberca solo para adultos o te das un gusto en el spa sin remordimientos.
La comida es bastante decente. No es alta cocina de autor, pero hay variedad y se come rico. Tienen restaurantes de todo tipo: mexicano, asiático, italiano… además de snacks por todos lados, cafetería abierta todo el día y room service que nunca falla. Siempre hay algo para picar, sin importar la hora.
Ahora, lo que realmente amarra toda la experiencia es el personal. Gente amable, que se nota que disfruta su chamba y que está al tiro para ayudarte con lo que necesites.
Si lo que quieres son vacaciones tranquilas, cómodas, y sin andar cargando con la logística de todo el viaje, este hotel te resuelve la vida. Y lo hace bien.
Marquis Los Cabos:

El Marquis Los Cabos es un refugio pensado solo para adultos, donde todo está diseñado para que te desconectes del mundo sin renunciar a nada. No hay música a todo volumen, ni gente corriendo por todos lados. Solo el sonido del mar, una arquitectura que impone sin ser fría, y un servicio tan discreto como efectivo.
Este lugar es ideal para ir en pareja, celebrar algo especial o simplemente regalarte unos días de paz total. Las suites son un lujo: amplias, con buen gusto, todas con vista directa al océano. Y si te toca una con jacuzzi en el balcón… bueno, ahí se te va el atardecer sin que te des cuenta.
Aunque hay actividades —como clases de cocina, yoga o catas de vino— lo que más destaca no es lo que haces, sino lo que sientes. Hay una calma que se respira en cada rincón, como si el tiempo se pusiera en pausa y por fin pudieras bajarle el ritmo a todo.
La comida también merece un aplauso. Aquí no se trata de tener mil opciones, sino de hacerlo bien. Los restaurantes a la carta cuidan cada plato, y eso se nota. Comer aquí es parte de la experiencia, no solo una necesidad.
Eso sí, si estás buscando fiesta, ruido o conocer gente nueva, este no es el lugar. El Marquis está hecho para lo opuesto: para descansar, mirar el mar en silencio, tener esas conversaciones largas que uno siempre va posponiendo, y reconectar —contigo o con quien te acompaña. Porque al final, ese es el verdadero lujo: la calma bien pensada.
Le Blanc Spa Resort Los Cabos:

Le Blanc Spa Resort Los Cabos es ese tipo de lugar donde desde que entras sabes que no vas a tener que mover un dedo. Todo está tan bien pensado que te acomodas sin darte cuenta. No hay caos, no hay filas, no hay esa sensación de “hotel lleno”.
Las habitaciones están hechas para que no quieras salir de ahí. Son modernas, limpias, con un estilo minimalista que se siente cálido, no de catálogo. La cama es como una nube —de esas que hacen que no te importe si llueve afuera. Tienes ducha tipo lluvia, aromaterapia, servicio de mayordomo que aparece cuando lo necesitas y desaparece cuando no. Y claro, el balcón con vista al mar que hace que hasta el café de la mañana sepa mejor.
El spa es de lo mejor que tiene el hotel. El circuito hidrotermal es una experiencia en sí misma, y los tratamientos son otra historia. Nada de masajes genéricos: aquí usan ingredientes locales y técnicas que de verdad te relajan, no solo te untan cremas.
La comida es buenísima. No hay buffet —y se agradece. Son restaurantes de verdad: cocina francesa, italiana, mexicana, libanesa… platos cuidados al detalle, sabores que sorprenden, y un ambiente tranquilo, sin el bullicio típico de los resorts.
Le Blanc no es para ir a hacer amigos en la alberca ni para andar de fiesta. Es para ir con tu pareja o solo, a leer, a dormir bien, a comer delicioso y a que te consientan sin que tengas que estar pidiendo nada. Aquí todo aparece justo cuando lo necesitas. Es de esos lugares que entienden que el verdadero lujo es no tener que pensar en nada.
Pueblo Bonito Sunset Beach:

Pueblo Bonito Sunset Beach es un resort enorme, plantado sobre una colina con vista directa al Pacífico. Tiene un aire mediterráneo en sus edificios, jardines súper cuidados y un diseño que te regala vistas al mar casi desde cualquier rincón. Este lugar está hecho para familias grandes, grupos de amigos o viajeros que no quieren estar saliendo del hotel a cada rato. Acá hay de todo. Y como el resort es gigante, moverse de un lado a otro se hace en carritos de golf que te llevan desde tu suite hasta la alberca, los restaurantes o la playa. Funciona bien y hasta se vuelve parte del encanto. Las habitaciones son tipo suite, con cocina, sala y balcón amplio, lo cual se agradece si viajas en plan largo o con niños. Nada de cuartos apretados. Aquí hay espacio para todos y para todo. Y aunque el resort maneja muchos huéspedes a la vez, está bien cuidado y se siente ordenado. La comida tampoco se queda corta. Hay varios restaurantes dentro del resort y, si estás en el plan todo incluido, puedes comer también en otros hoteles del mismo grupo Pueblo Bonito. Eso te da más variedad sin tener que andar pagando extra. Tienen de todo: desde opciones casuales hasta restaurantes a la carta. A veces, cuando hay mucha gente, toca esperar un poco, pero el personal suele ser amable y resuelve. Este no es un lugar para buscar silencio o lujo tipo boutique. Es un resort con movimiento, ideal para quien quiere muchas opciones, buenas vistas, comodidad y cero complicaciones. Tiene ese toque clásico que lo sigue poniendo entre los favoritos de Los Cabos
Marina Fiesta Resort & Spa:

Si lo tuyo es estar en medio del desmadre sin perder la comodidad, el Marina Fiesta Resort & Spa te va a encantar. Está justo en la marina de Cabo San Lucas, así que puedes salir caminando a lo que quieras: restaurantes, bares, tiendas, tours… todo está ahí, a unos pasos. Nada de taxis ni traslados eternos.
Las habitaciones son tipo suite, bastante funcionales. Tienes cocina, una sala pequeña y balcones que dan a la marina o a la alberca. No esperes diseño de revista, porque el estilo es más clásico que moderno, pero todo está limpio, bien cuidado y cumple perfecto, sobre todo si planeas quedarte varios días o te gusta tener la opción de hacerte algo de comer sin salirte del hotel.
Un punto fuerte es el concepto “Dine Out”. Básicamente, aunque tengas el todo incluido, no te tienes que quedar comiendo solo dentro del hotel. Puedes ir a varios restaurantes alrededor de la marina que están asociados, y eso le sube muchos puntos si eres de los que se aburren fácil del mismo menú. También hay bares, piscinas, y un spa chiquito pero cumplidor para cuando te quieres apapachar un rato.
Este lugar no es de lujo ni pretende serlo. Pero por lo que pagas, está súper bien. Buen servicio, excelente ubicación y suficiente comodidad como para disfrutar sin preocuparte por nada. Es ideal si eres de los que quieren moverse, salir, conocer y no quedarte encerrado en el hotel todo el día. Perfecto para parejas jóvenes, familias pequeñas o viajeros que buscan algo práctico sin renunciar a estar bien.
Sandos Finisterra Los Cabos:

El Sandos Finisterra un hotel que llama la atención desde lejos. Está plantado sobre una colina justo entre el mar y la marina, y eso ya le da un plus visual tremendo. Las vistas que tiene son de locura —literal puedes ver ballenas desde el balcón en temporada o simplemente quedarte viendo cómo se junta el desierto con el océano.
El ambiente es relajado y muy familiar. Si vas con niños, con amigos o en plan tranquilo, te vas a sentir a gusto. Las habitaciones no son las más modernas del mundo, pero están bien: amplias, cómodas y muchas tienen balcón privado, lo cual siempre se agradece.
El resort tiene de todo: varias albercas, club para niños con actividades todos los días, gimnasio, spa, y acceso directo a la playa. Eso sí, como pasa con muchas playas en Los Cabos, no es ideal para meterse a nadar, pero caminarla o verla al atardecer ya es una experiencia por sí sola.
Donde sí se luce el Sandos es en la comida. Hay buena variedad entre buffets y restaurantes a la carta. Tienes opciones mexicanas, italianas, mariscos, bares con vista al mar y un snack bar junto a la alberca que se vuelve el favorito para todos los antojos del día. Además, arman shows y actividades que hacen que siempre haya algo pasando, sin que se vuelva invasivo.
No es un resort de lujo top, pero tampoco lo intenta. Lo que ofrece lo hace bien, y por el precio, te llevas mucho. Es de esas opciones redondas si quieres unas vacaciones completas, cómodas y con buena vibra, sin tener que romper el cochinito. Ideal para familias o grupos que buscan relajarse sin complicarse la vida.
Hotel Riu Palace Cabo San Lucas:

El Riu Palace Cabo San Lucas es un hotel amplio, está bien ubicado y tiene justo el tipo de ambiente que le gusta a la gente que quiere pasarla bien sin complicarse. Está frente a una playa enorme de arena blanca, con una vista que no decepciona ni tantito, y aunque tiene ese look clásico típico de los Riu, se nota que le han metido mano para mantenerlo fresco.
Las habitaciones están bien. Cómodas, con buen espacio, y muchas tienen balcón con vista al mar o a los jardines del hotel. El diseño no es moderno, pero todo está en buen estado y funciona, que es lo que importa. Y con varias albercas para escoger, puedes elegir si quieres relajarte con un libro o si prefieres echarte un drink en la zona donde suena la música y hay más movimiento.
En cuanto a comida, hay para todos los gustos. Tienes los clásicos buffets y varios restaurantes de especialidades: japonés, italiano, mexicano, y un steakhouse que saca la chamba. Además, hay bares por todos lados, hasta uno en la alberca para no tener que salir del agua si te da sed. El servicio es rápido, amable, y están bien acostumbrados a tratar con gente de todos lados.
También hay actividades todo el día: desde juegos y clases hasta shows por la noche. No te vas a aburrir, a menos que quieras hacerlo a propósito.
El Riu Palace es una excelente opción si buscas un todo incluido que cumpla sin hacerte gastar de más. No es ultra lujoso, pero lo tiene todo: buena comida, buen ambiente, buena playa y cero estrés. Perfecto para ir con amigos, en familia o en pareja y saber que todo está resuelto desde que llegas.
Secrets Puerto Los Cabos:

Secrets Puerto Los Cabos es justo el tipo de lugar al que vas cuando quieres desaparecer del ruido del mundo sin renunciar al confort. Es solo para adultos, así que ya sabes que el ambiente va a ser tranquilo, sin gritos, sin carreras, y con ese lujo discreto que se agradece cuando lo que buscas es simplemente descansar bien.
Está un poco más alejado del centro de San José del Cabo, y eso es parte de su encanto. Ahí no llegan los tumultos ni el tráfico. Lo que encuentras es paz, privacidad y un hotel todo incluido que lo hace todo fácil, sin vueltas.
Las habitaciones son una belleza. Grandes, cómodas, con terraza o balcón —y muchas con vista directa al mar o incluso con salida privada a la alberca desde tu propia puerta. Algunos cuartos tienen jacuzzi al aire libre, lo cual es un plus si te gusta cerrar el día con una copa en el agua viendo el cielo apagarse. El diseño tiene lo justo: moderno, pero con toques mexicanos que lo hacen sentir más auténtico y cálido.
Lo de la comida, muy bien resuelto. Hay variedad: restaurantes franceses, asiáticos, mediterráneos, mexicanos… todo sin necesidad de reservas, lo cual se agradece si lo que quieres es fluir con el día sin planear demasiado. También hay servicio a la habitación todo el tiempo y bares en la alberca que hacen que no tengas que moverte más de lo necesario. Y si te quieres apapachar en serio, el spa es otra joyita, con un circuito de hidroterapia que te deja nuevo.
Este resort no es para andar buscando fiesta ni actividades cada hora. Es más bien para parejas, para lunas de miel, para celebrar algo importante o simplemente para regalarte unos días de silencio bien acompañado. Un lugar donde todo está cuidado, sin exagerar, y donde lo que
Como ves, en Los Cabos puedes encontrar hoteles todo incluidos para todos los gustos y bolsillos. Solo tienes que buscar el que más vaya contigo y prepararte para una estancia de ensueño en uno de los mejores lugares turísticos de México.